domingo, 9 de agosto de 2015

ACCIDENTE DE TRABAJO: GUÍA PRÁCTICA DE ACTUACIÓN PARA SU RECONOCIMIENTO Y PROTECCIÓN

A pesar de la grave crisis económica que padecemos y la consecuente destrucción de empleo -especialmente en la construcción y la industria- los accidentes de trabajo -y las enfermedades profesionales- siguen siendo un grave problema, tanto por el número de siniestros que se producen como por los daños personales que causan a los trabajadores que lo sufren. Como no existe verdadera información útil y práctica al respecto, esta entrada pretende ser una ayuda tanto para quien sufra un accidente como para los delegados de prevención del compañero lesionado. Veremos el actual concepto, la forma de reconocimiento del accidente y las responsabilidades asociadas y la actual doctrina del Tribunal Supremos. Vamos por partes.....


1. CONCEPTO.
Según el art. 115.1 Ley General de la Seguridad Social es accidente de trabajo toda lesión corporal que el trabajador sufra con ocasión o por consecuencia del trabajo que ejecute por cuenta ajena. Por tanto, se requiere:

1) Lesión o daño corporal: se entiende por lesión el daño o perjuicio, no sólo físico, sino también psíquico. El concepto de lesión no se restringe al traumatismo, sino que se amplía a todo daño corporal, a cualquier menoscabo físico o fisiológico que incida en el desarrollo funcional.

Además, se considera lesión constitutiva de accidente no sólo la que deriva de la acción súbita y violenta de un agente exterior sobre el cuerpo humano, sino también el daño que proviene de determinadas enfermedades, como procesos de actuación interna, súbita o lenta, que se produzcan o tengan su origen en el trabajo.

Precisión: Es evidente que si el trabajador se da un golpe con una herramienta estamos ante un verdero accidente de trabajo, igual que si sufre una caída en su centro de trabajo. Pero también, si sufre una exposición a un campo electromagnético o a productos químicos presentes en su lugar de trabajo, formen o no parte del ciclo productivo.

2) Relación de causalidad entre lesión corporal y trabajo. El accidente de trabajo precisa de una conexión entre la lesión sufrida y el trabajo que se ejecuta. Esta relación de causalidad puede ser:

- Por consecuencia del trabajo, cuando la lesión tiene como causa directa o inmediata el trabajo.

- Con ocasión del trabajo , como causa indirecta o mediata, cuando sin el concurso del trabajo la lesión no se hubiera producido o no hubiera tenido la gravedad que presenta.

Precisión: En consonancia con lo expuesto, es accidente de trabajo una fractura producida durante la prestación de servicios, pero también pueden tener ese carácter el estrés laboral, el "burn-out" y el "mobbing" cuando se presentan como consecuencia de la actividad laboral. También se ha calificado de accidente de trabajo el acoso sexual en el trabajo que provocó un síndrome depresivo reactivo a problemas laborales. Y es que en ocasiones el daño surge inmediatamente, y en otras ocasiones el daño es diferido en el tiempo.

Supuestos asimilados al accidente de trabajo
El art. 115.2 LGSS otorga la consideración de accidentes de trabajo:

a) Los que sufra el trabajador al ir o al volver del lugar de trabajo ("In itinere"). La jurisprudencia exige la comunicación simultánea de las siguientes circunstancias:

- que la finalidad principal y directa del viaje esté determinada por el trabajo (elemento teológico);
- que se produzca en el trayecto habitual y normal que debe recorrerse desde el domicilio al lugar de trabajo o viceversa (elemento topográfico);
- que el accidente se produzca dentro del tiempo prudencial que habitualmente se invierte en el trayecto (elemento cronológico) y que el recorrido no se vea alterado por desviaciones o alteraciones temporales que rompan el nexo causal con la ida o vuelta del trabajo;
- que el trayecto se realice en medio normal de transporte.

Precisión: Tanto el concepto de domicilio -pensemos en trabajadores con residencia de "verano"- como el medio de transporte -sí, el TSJ Catalunya ha dicho que el monopatín es un medio idóneo de transporte-, e incluso las llamadas paradas o desvíos sociales -me puedo desviar de mi ruta para comprar, por ejemplo, el pan-, han de ser interpretadas en el actual contexto social.

b) Los que sufra el trabajador con ocasión o como consecuencia del desempeño de cargos electivos de carácter sindical , así como los ocurridos al ir o al volver del lugar en que se ejerciten las funciones propias de dichos cargos.

c) Los ocurridos con ocasión o por consecuencia de las tareas que, aun siendo distintas a las de su categoría profesional , ejecute el trabajador en cumplimiento de las órdenes del empresario o espontáneamente en interés del buen funcionamiento de la empresa. (accidente en misión: Se trata de una modalidad específica de accidente de trabajo en la que se produce un desplazamiento del trabajador para realizar una actividad encomendada por la empresa).

d) Los acaecidos en actos de salvamento y en otros de naturaleza análoga, cuando unos y otros tengan conexión con el trabajo.

e) Las enfermedades , no incluidas en el artículo 116 LGSS, que contraiga el trabajador con motivo de la realización de su trabajo , siempre que se pruebe que la enfermedad tuvo por causa exclusiva la ejecución del mismo.

Este supuesto exige que se pruebe que la enfermedad tuvo como causa la ejecución del mismo. Dentro de este supuesto se comprenden todas aquellas enfermedades, no profesionales, que se produzcan como consecuencia de la realización del trabajo. Sólo existirá accidente de trabajo cuando la enfermedad tenga relación directa con el trabajo, por lo que el nexo de causalidad debe ser directo.

f) Las enfermedades o defectos, padecidos con anterioridad por el trabajador, que se agraven como consecuencia de la lesión constitutiva del accidente. Son dos los requisitos que deben concurrir:

- La preexistencia de una enfermedad (enfermedad latente), así como la producción de un accidente de trabajo que precipita la misma,

- la existencia de concausalidad entre el accidente y las lesiones preexistentes o sobrevenidas, actuando aquél como elemento desencadenante de unas previas condiciones patológicas que originan la lesión calificada como accidente de trabajo.

Precisión: No es inusual que las mutuas colaboradoras de la seguridad social -actual denominación de las mutuas de accidentes de trabajo- consideren que solo las enfermedades que tienen causa exclusiva en el accidente han de tener esa consideración, obviando que las enfermedades preexistentes que se agravan como consecuencia de dicho accidente, también han de ser consideradas como contingencia profesional en su calificación.

g) Las consecuencias del accidente que resulten modificadas en su naturaleza, duración, gravedad o terminación, por enfermedades intercurrentes, que constituyan complicaciones derivadas del proceso patológico determinado por el accidente mismo o tengan su origen en afecciones adquiridas en el nuevo medio en que se haya situado el
paciente para su curación"

En estos supuestos se debe producir un accidente laboral que en su desarrollo se va a encontrar afectado por enfermedades que alteren, también, los efectos del propio accidente. Estas alteraciones se pueden producir con el propio accidente o dentro del proceso de curación del trabajador. Estas afecciones o enfermedades se producen, por tanto, como consecuencia o con posterioridad al accidente.

Precisión: Si sufro un accidente de trabajo que obliga a que se intervenga quirúrgicamente a un trabajador, y consecuencia de dicha operación sufre una infección por un virus de quirófano, las lesiones derivadas de esa situación también son consideradas como accidente de trabajo.

Resumiendo, el legislador ha recurrido a una técnica que comprende una finalidad aclaratoria y otra de asimilación de supuestos que vienen a complementar el concepto de accidente de trabajo:

- accidentes que se producen con ocasión o consecuencia del trabajo en momentos y situaciones concretas [ art. 115.2.a), b) c) y d) LGSS], y

- enfermedades que se contraen, agravan o modifican con ocasión o por consecuencia del trabajo [ art. 115.2.e), f) y g) LGSS].

Presunción de accidente de trabajo
Establece el art 115.3 que se presumirá, salvo prueba en contrario, que son constitutivas de accidente de trabajo las lesiones que sufra el trabajador durante el tiempo y en el lugar del trabajo.

La presunción alcanza no sólo a los accidentes en sentido estricto o lesiones producidas por la acción súbita o violenta de un agente externo, sino también a las enfermedades o alteraciones de los procesos vitales que pueden surgir en el trabajo causadas por agentes patológicos o externos.

Precisión: Y por eso hoy el Tribunal Supremo acepta que las enfermedades de aparición súbita en tiempo y lugar de trabajo como pueden ser las enfermedades cardíacas o los accidentes vasculo-cerebrales también pueden ser considerados como accidente de trabajo. Cuidado, no tienen esa consideración si aparecen durante el traslado al centro de trabajo o al domicilio.

La presunción de laboralidad del accidente acaecido en tiempo y lugar de trabajo dispensa de la prueba del nexo causal, al trabajador (art. 1.250 CC), por lo que deberá acreditar tan sólo el hecho básico o indicio de que en el accidente la lesión ha tenido lugar en tiempo y lugar de trabajo. Es una presunción iuris tantum, por tanto puede ser destruida mediante prueba en contrario que ponga de manifiesto de forma suficiente, satisfactoria y convincente la existencia de una causa del suceso excluyente de su relación con el trabajo.


Exclusión como accidente de trabajo . Ruptura del nexo causal.
Y, finalmente, el art 115. 4.LGSS señala que no tendrán la consideración de accidente de trabajo:

a) Los que sean debidos a fuerza mayor extraña al trabajo, entendiéndose por ésta la que sea de tal naturaleza que ninguna relación guarde con el trabajo que se ejecutaba al ocurrir el accidente. En ningún caso se considerará fuerza mayor extraña al trabajo la
insolación, el rayo y otros fenómenos análogos de la naturaleza.

b) Los que sean debidos a dolo o a imprudencia temeraria del trabajador accidentado.

Imprudencia temeraria versus imprudencia profesional (o no temeraria).
Y es que, tras señalar la norma que la imprudencia temeraria excluye la calificación del siniestro como accidente de trabajo, el art 115.5 LGSS precisa que no impedirá la calificación de un accidente como de trabajo:

a) «la imprudencia profesional que es consecuencia del ejercicio habitual de un trabajo y se deriva de la confianza que éste inspira».

La distinción entre imprudencia temeraria y la profesional, se ha establecido en función de riesgo asumido ante un determinado evento: La imprudencia profesional implica un riesgo de grado inferior ante la confianza en que la capacidad y habilidad personal y la experiencia y cualificación profesional pueden superarlo, mientras que es temeraria la imprudencia cuando el riesgo asumido es manifiesto e innecesario, especialmente grave y al margen de toda conducta usual.

De esta forma, la imprudencia profesional no rompe el nexo causal entre la lesión y el trabajo, pues es consecuencia del ejercicio habitual del trabajo y de la confianza que éste inspira por la repetición de unos mismos actos, a diferencia de la imprudencia temeraria, que puede concebirse como el patente y claro desprecio del riesgo y de la prudencia más elemental exigible.

Precisión: que se admita la existencia de imprudencia profesional no solo no impide que se considere el siniestro como accidente de trabajo, sino que incluso permite que el empresario y otros concurrentes en el resultado lesivo sean responsables, tanto civilmente como en relación al recargo de falta de medidas de seguridad.

b) La concurrencia de culpabilidad civil o criminal del empresario, de un compañero de trabajo del accidentado o de un tercero, salvo que no guarde relación alguna con el trabajo.

2. ACTUACIÓN POR PARTE DEL TRABAJADOR PARA EL RECONOCIMIENTO DEL ACCIDENTE DE TRABAJO Y RESPONSABILIDADES DERIVADAS DEL MISMO.
Es usual que la empresa tenga concertada con una mutua colaboradora de la seguridad social la cobertura de las prestaciones derivadas de accidente de trabjp y enfermedad profesional -asistencia sanitaria y prestaciones económicas-, y por tanto, es esa entidad, a través de sus servicios sanitarios, ya sean propios o concertadas, quienes han de reconocer en primer término la existencia del accidente de trabajo. Y ello sin perjuicio de la actuación de la empresa en favor de dicho reconocimiento. Por tanto, y dejando a parte las actuaciones más graves o con resultado mortal -en los que incluso intervendrán directamente la policia e Inspección de Trabajo sin necesidad de requerimiento- hemos de observar los siguientes pasos siempre que se produzca un accidente que entendemos relacionado con el trabajo:

1. Solicitar ser asistidos por los servicios sanitarios de la mutua colaboradora -o del servicio médico de empresa si existe-. Para ello, el empresario debe cumplimentar y proporcionar al trabajador el correspondiente "volante de asistencia" que se entregará a la mutua. Es conveniente que se refleje lo más fielmente posible la lesión, lugar y tiempo, así como la forma de ocurrencia del accidente. Hazte una copia. No es infrecuente, que una lesión no sea invalidante hasta unos días después -por ejemplo un "tirón" en la espalda-, y si no comunicamos el daño inmediatamente, posteriormente es muy difícil demostrar el origen laboral del daño.

2. Pon el accidente en conocimiento de los delegados de prevención. Son los representantes de los trabajadores con funciones específicas en materia de prevención de riesgos laborales. Deben conocer todos los accidentes que tengan lugar en el ámbito laboral....también de los denominados riesgos psicosociales.

3. Pide copia del parte de accidente de trabajo. Una vez emitida la baja médica por la mutua, la empresa debe cumplimentar un parte de accidente de trabajo que remitirá telemáticamente a dicha entidad. Exige tu copia.

4. Denuncia. Los accidentes de trabajo no son causados por la mala suerte, sino por falta de medidas de seguridad. Es probable que puedas obtener ciertas mejoras respecto a las prestaciones de seguridad social si se considera responsable al empresario(s) del accidente. Los incrementos que podrías obtener son:

- Mejoras voluntarias de seguridad social. Así ocurre cuando el convenio colectivo o de empresa establece, por ejemplo, el derecho a percibir el 100% de la base reguladora en caso de hospitalización o una indemnización a tanto alzado en caso de declaración de incapacidad permanente.

- Recargo por falta de medidas de seguridad. Si Inspección de Trabajo considera que el accidente tuvo lugar como consecuencia de la omisión de medidas de prevención por parte del empresario, se pueden incrementar las prestaciones de seguridad social -tanto la baja médica, como la pensión por incapacidad permanente, como las prestaciones de viudedad- entre un 30 y un 50%. Exige denunciar a la empresa ante Inspección de Trabajo y el Instituto Nacional de la Seguridad Social, solicitando expresamente la imposición del recargo de prestaciones. El plazo para reclamar es amplio, ya que es de 5 años.

- Responsabilidad civil (indemnización por los daños causados). Es obvio que las prestaciones de seguridad social sustituyen la pérdida de salario del trabajador accidentado, pero el daño causado puede ir mucho más allá, e influir en las relaciones familiares y sociales del trabajador accidentado. ¿Cómo se indemniza el "dolor" causado?, ¿cómo se "repara" el daño moral causado por el fallecimiento de un familiar?. Aunque es una tarea difícil -por no decir imposible- el Tribunal Supremo ha establecido la aplicación analógica el baremo de accidentes de tráfico. Y también ha establecido la responsabilidad empresarial en casos de accidente de trabajo, que ha calificado como "cuasi-objetiva", ya que entiende que el empresario -y los demás sujetos cocurrentes en el resultado lesivo- deben adoptar todas las medidas de seguridad necesarias para evitar el accidente de trabajo, más allá incluso de lo dispuesto en la normativa. Aquí el plazo es mucho más breve, de solo un año.


3.- JURISPRUDENCIA DEL TRIBUNAL SUPREMO EN MATERIA DE RESPONSABILIDADES DERIVADAS DE ACCIDENTE DE TRABAJO.
Hoy los criterios generales del Tribunal Supremo se "resumen" en la sentencia de 23/06/2014, dictada en Pleno por dicho tribunal, y por que no decirlo, en respuesta a un recurso de casación que formalizamos el equipo de Salut i Treball de Col.lectiu Ronda contra una sentencia del TSJ Catalunya que redujo drásticamente la indemnización que obtuvimos para el trabajador en la instancia. Pues bien, las reglas establecidas por el alto tribunal en relación a la indemnización civil (o adicional) por accidente de trabajo son:

1.- Sistema de responsabilidad empresarial en contingencias profesionales.- Puede ser cuádruple:

a) las prestaciones (de seguridad social, IT, IP, etc..), que suponen responsabilidad objetiva con indemnización tasada, atendidas por las cotizaciones del empresario;
b) el recargo de prestaciones ex art. 123 LGSS, por posible incumplimiento de las reglas técnicas impuestas como medidas de seguridad;
c) las mejoras voluntarias de la acción protectora;y
d) como cierre del sistema, la responsabilidad civil de naturaleza contractual [ art. 1101 CC] o extracontractual [ art. 1902 CC], por concurrir culpa o negligencia empresarial.

2.- Exigencia de culpa en la responsabilidad contractual.- Aunque la responsabilidad civil contractual requiere culpa, la exigencia culpabilista no lo es en su sentido clásico, porque la deuda de seguridad que al empresario corresponde determina que actualizado el riesgo [AT/EP], para enervar su possible responsabilidad el empleador haya de acreditar haber agotado toda diligencia exigible, más allá -incluso- de las exigencias reglamentarias (responsabilidad cuasi-objetiva).

3.- Competencia del orden social.- Alcanza tanto a la posible responsabilidad civil contractual [por ilícito laboral surgido «dentro de la rigurosa órbita de lo pactado y como desarrollo normal del contenido negocial»], como cuando se yuxtapone a responsabilidad extracontractual [la relación de trabajo es tan sólo antecedente causal del daño], porque el
contrato absorbe todo aquello que se halla en su órbita natural.

4.- Alcance general de la reparación económica.- El trabajador tiene derecho a la reparación íntegra, de forma que «la indemnización procedente deberá ser suficiente para alcanzar a reparar o compensar plenamente todos los daños y perjuicios, que como derivados del accidente de trabajo se acrediten sufridos en las esferas personal, laboral,
familiar y social», sin que pueda exceder del daño o perjuicio sufrido.

5.- Fijación en instancia y posible revisión.- Aunque la fijación del importe indemnizatorio es misión del órgano de instancia, pese a todo es fiscalizable en vía de recurso extraordinario, cuando aquélla ha aplicado sus propios criterios de forma incorrecta, arbitraria o desproporcionada.

6.- Categorías básicas a indemnizar.- La exigible especificación de los daños y perjuicios únicamente puede llevarse a efecto distinguiendo entre los que corresponden a las categorías básicas:

- el daño corporal [lesiones físicas y psíquicas].
- el daño moral [sufrimiento psíquico o espiritual].
- el daño emergente [pérdida patrimonial directamente vinculada con el hecho dañoso]
- y el lucro cesante [pérdida de ingresos y de expectativas laborales].

7.- La «compensatio lucri cum damno».- Cuando existe el derecho a varias indemnizaciones, las mismas se entienden compatibles pero complementarias, lo que supone que haya de deducirse del monto total de la indemnización lo que se hubiese cobrado ya de otras fuentes por el mismo concepto; con dos aclaraciones:
a) con ello se persigue tanto evitar el enriquecimiento injustificado del trabajador como el de quien causó el daño o la posible aseguradora;
b) la compensación de las diversas indemnizaciones solo puede ser efectuada entre conceptos homogéneos.

¿Industrial disease? tenía razón Mark Knopfler.....





9 comentarios:

  1. Una excelente guía, aclara muy bien cada punto sobre la actuación en un accidente laboral. Este tipo de información es muy útil para todo trabajador y saber así a que puede atenerse e incluso cómo debe de actuar ante tal situación. Muchas gracias por compartir. Un saludo

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  2. hola miguel quiero hacerte una consulta. hace dos años tuve una agresión en horario de trabajo por una compañera y estuve por mi medico de cabecera tres meses de baja por enfermedad común ( ansiedad ). incluso se celebro juicio y mi agresora me tuvo que indemnizar por las secuelas psicológicas. existe la manera de que dichos hechos queden reflejados como accidente de trabajo ( mi empresa no me notifico la existencia de mutua y yo lo ignoraba ). me beneficiaria en algo, en el caso de que se pudiera cambiar de enfermedad común a accidente de trabajo.
    gracias

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    1. Sí, tienes que realizar una solicitud de determinación de contingencia. Ahora bien, si ya te indemnizaron y no hay secuelas, creo que no es importante (sí piensas que hay secuelas que puedan agravarse, entonces sí, hazlo).

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  3. Gracias por su respuesta. mi empresa o la mutua me deberían haber indemnizado por dicho accidente? ya que la indemnización que yo he recibido ha sido porque yo misma denuncie la agresión y pague mi abogado,la empresa no quiso saber nada del tema. Ni siquiera me informo de la Mutua.

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    1. Entiendo que la indemnización es única, y si ya lo hizo el agresor no corresponde duplicar la indemnización.

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  4. hola, miguel tuve un accidente de trabjo el 07/11/2014 en el hombro he pasado por dos operaciones.pero sin mejoria tambien mi filtraron dos veses tampoco , tengo una limitacion muy importante al levatar la mano acompañado de dolor por lo que estoy tomando varias pastillas , el cirrujano mi dijo que queda una entervencion unica es matar a los nervios del brazo para sentir el dolor?????, a hora he agutado 180 el dia 08/05/2016 y ahun no me han comentado nada ni mandaron nada de la administracion publica,ni he pasado por ningun inspecion revision ajena al mutua.estoy my preocupado

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    1. Si has cumplido con los 545 días de la baja, no te preocupes, la seguridad social se pronunciará en breve sobre tu derecho o no a la pensión derivada del accidente. De todas formas acude a la mutua para que lo aclaren.

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  5. Excelente artículo sobre los accidentes de trabajo. Cualquier trabajador podrá consultar este artículo. Enhorabuena!

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Te contestaré lo más rápido que me sea posible, pero ten paciencia. Mi opinión no sustituye la de un profesional jurídico que pueda asesorarte directamente y examinar documentación.