Esto es un "pantallazo" de un decreto de señalamiento recibido hoy, en un procedimiento de despido, en un Juzgado de lo Social de Barcelona
Es inadmisible. No hay otra palabra para describir la situación actual de los Juzgados de lo Social. Recientemente, el Ilustre Colegio de la Abogacía de Madrid (ICAM) ha tenido que lanzar una campaña desesperada, bautizada como SOS SOCIAL, para denunciar un colapso que es, simple y llanamente, una vergüenza para nuestro Estado de Derecho.
Se están señalando juicios para el año 2030. Repito: ¡2030! Estamos hablando de despidos, de incapacidades, de gente que no cobra su salario. ¿De qué sirve una sentencia favorable dentro de cuatro o cinco años cuando la familia necesita comer hoy o pagar el alquiler mañana?
Esta no es una simple cuestión de "atasco burocrático". Esta demora estructural, consentida y cronificada, es un atropello directo al artículo 24 de la Constitución Española. La tan cacareada "tutela judicial efectiva" se convierte en papel mojado, en una burla macabra para el ciudadano que acude al sistema buscando amparo frente a la pérdida de su medio de vida o su salud.
El ICAM ha puesto sobre la mesa 19 medidas de choque, exigiendo que las administraciones dejen de pasarse la pelota y asuman su responsabilidad. Señalan que los juzgados madrileños cerraron 2025 con casi 80.000 asuntos pendientes. Entran más casos de los que salen. El sistema está roto.
Lectura obligatoria para entender el desastre: "La demora del enjuiciamiento laboral"
Para entender la raíz y las consecuencias de este despropósito, os planteo como lectura (más que recomendada, diría indispensable) el artículo del profesor Francisco Vigo Serralvo, publicado en la Revista de Trabajo y Seguridad Social. CEF.
En este brillante análisis, el autor no se anda por las ramas y aborda directamente la herida abierta de nuestra jurisdicción:
- El mito de la celeridad: Destroza la idea de que el proceso laboral cumple hoy con su vocación original de proporcionar una tutela rápida y sencilla. La celeridad es hoy una quimera.
- Radiografía del colapso: Apoyado en datos demoledores del CGPJ, evidencia cómo el orden social es el gran castigado (y marginado) frente a la sobrecarga del sistema.
- La vía del resarcimiento: Analiza la doctrina del Tribunal Constitucional que, por fin, parece abrir la puerta a exigir responsabilidades a la Administración de Justicia por estas dilaciones indebidas. Si el Estado falla, que pague.
- Crítica a los parches legislativos: Hace una valoración implacable de las últimas "reformas de eficiencia" procesal, que en su afán por maquillar las estadísticas, están dinamitando las garantías de la tutela judicial y los principios históricos del derecho procesal laboral.
Es hora de dejar de normalizar lo inaceptable. Os animo a leer el artículo completo, reflexionar y, sobre todo, a ser críticos con el sistema que heredaréis (o sufriréis) los profesionales y los justiciables.
Leer el artículo completo aquí
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Te contestaré lo más rápido que me sea posible, pero ten paciencia. Mi opinión no sustituye la de un profesional jurídico que pueda asesorarte directamente y examinar documentación.